Tenemos que hablar de Jakstas

Tenemos que hablar de Jakstas

Pintaba la tarde fea en Oviedo: jornada intersemanal (hola FEB, ¿realmente es necesario estas jornadas entre semanas? ¿Y que un mismo club las sufra una y otra vez?), lluvia y frío en el exterior, media entrada y casi el mismo frío en el Pabellón de Pumarín. Uno pensaba en el sofá, la manta, su taza de café y casi deseaba salir corriendo. Pero había partido.

E igual de frío que el ambiente empezaron los locales, que en apenas 3 minutos se veían 2-12 abajo y con la primera bronca (no sería la última) de Javi Rodríguez. Varios cambios y entre Arteaga al poste y los puntos de Ahonen, el Liberbank Oviedo Baloncesto llegaba a tiempo de cerrar el primer cuarto arriba en el marcador (20-16).

El partido duró hasta que en el segundo cuarto, un parcial de 11-0 dejaba el marcador 36-24 y tiempo muerto del Cáceres. Ya no había vuelta atrás. OCB había encontrado el hilo del partido y Cáceres, muy limitado de talento, no encontraba la manera de meter mano a la defensa local, que había dado un par de pasos adelante en intensidad, con Rolandas Jakstas a la cabeza.

Jakstas o, recordando a Andrés Montes, “te ganarás el pan con el sudor de tu frente”

El partido no dio mucho más de sí, con el Oviedo Baloncesto dominando con claridad y dejándose ir en un último cuarto “de la basura”, donde creo que tanto jugadores como público lo que realmente deseábamos era el final y refugiarnos en el calor del hogar.

Pero si empezábamos el texto citando al gran Guille Giménez y su “tenemos que hablar de Kevin”, viendo sobre la pista al lituano Jakstas, uno se acordaba del mote que Montes puso a Malik Rose, todo esfuerzo y trabajo: “te ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Y eso hace, partido a partido, Rolandas Jakstas.

No es un jugador en que te fijes, no suele brillar con grandes números ni deja “highlights” para el disfrute del aficionado, pero su labor en la pista es encomiable. Con la baja de Nuutinen, su rol en el equipo es más importante, siendo referencia indiscutible en el puesto de 4. Y su salto de nivel ha ido parejo a ese cambio: a su habitual aportación defensiva, siempre muy duro en la marca, sin permitir tiros fáciles, hay que añadir su actuación en ataque, especialmente en la labor de pasador.

Contra Cáceres, leyó perfectamente la defensa visitante, buscando recibir habitualmente en el poste alto/medio y cambiando el sentido del ataque, haciendo girar una y otra vez a la defensa cacereña. Pases que no suman asistencia (una vez más, hay que ver más allá de los números), pero facilitan la labor a los compañeros. Gran parte de la fluidez en ataque de OCB pasaba por sus manos. Trabajo, trabajo y trabajo al servicio del equipo. 10 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias no son números brillantes, pero el buen momento del Liberbank Oviedo Baloncesto tiene mucho que ver con el buen momento de Rolandas Jakstas.

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