Back to basics del Oviedo Baloncesto

Back to basics del Oviedo Baloncesto

Fotos: Tania Fernández/OCB

Nos robaba en rueda de prensa Javi Rodríguez el títular del Liberbank Oviedo Baloncesto – Covirán Granada: “El Oviedo Baloncesto ha vuelto”. Y es que esa era la sensación generalizada en Pumarín tras acabar el encuentro: el reencontrarse con un viejo conocido que durante los tres primeros meses de competición no había aparecido. Un equipo aguerrido, solidario en defensa, agresivo en ataque e hilando minutos de muy buen juego, apoyado en una más que necesaria reestructuración de la plantilla. Eso lo vió Pumarín y volvió a empujar como en los viejos tiempos, llevando al equipo en volandas hasta el importantísimo 82-81 final. La afición volvía a ver al equipo que ha enamorado a la ciudad en los últimos años.

Sanz y Geks para reequilibrar el juego; Jakstas y Nuutinen para sobrevivir

Dos refuerzos exteriores para dar sentido al juego. Parecía obvio que el OCB necesitaba un cambio de cromos en el exterior dado el bajísimo rendimiento que ofrecían Coggins y Olafsson. Con Jorge Sanz llegaba orden y capacidad para gestionar sistemas y colocar las piezas sobre el tablero. Geks ofrece no solo amenaza exterior, fundamental, sino también capacidad defensiva (trabajazo el suyo sobre Kapelan en el día de ayer). Con el equipo recolocado, Javi Rodríguez ha encontrado la base sobre la que volver  construir un OCB reconocible.

Con un exterior recuperado, los problemas han surgido en el interior con las lesiones de Wright y Arteaga. Y ahí es donde han emergido como titanes Jakstas, Nuutinen y un siempre corajudo Blázquez. De Jakstas hemos hablado ya muchas veces en esta página. Siempre intenso, ayudando al equipo y, con sus desconexiones, siendo un puntal al 4.

Más se esperaba de un Nuutinen que, por calidad, debería marcar diferencias en la LEB Oro. Y ése fue el jugador que vimos ante Granada. En defensa, muy activo en los 2×2, siendo muy agresivo sobre el balón y rápido para recuperar y aguantar posteos ante jugadores mucho más pesados que él. En ataque, siendo inteligente para atacar de cara a sus pares y ganarles por velocidad y calidad en el tiro. Además, se está erigiendo en uno de los líderes del equipo, estando constantemente ordenando y animando a sus compañeros. Posiblemente la mejor pareja de 4s de la LEB Oro y que ha logrado sobrevivir haciendo de 5s.

Inteligentes en la defensa, jugando muy inteligentemente poste alto/poste bajo, su rendimiento ayer ante pívots como Rubio, Watson y Olmos (no recuerdo jugador más que juegue más “feo” que él) es digno de todo tipo de elogio.

El caso Álex Reyes

Con la vuelta de los pívots, le queda al OCB una rotación completa y con muchos recursos: con Sanz dando apoyo en el 1 a Llorente (que puede volver a su rol de 6º hombre), Geks como 2 indiscutible, y 4 hombres como Jakstas, Nuutinen, Arteaga y Wright para los puestos interiores, la clave para que el engranaje haga clic puede ser Álex Reyes.

El vallisoletano, sin tener un día especialmente brillante y castigado en un par de ocasiones por un siempre muy exigente con él Javi Rodríguez debido a despistes defensivos, es absolutamente diferencial en la LEB Oro. No hay día en Pumarín que alguien comente lo grandísimo jugador que es y las diferencias que está llamado a marcar.

Con la rotación completa, su polivalencia le pueden hacer no solo ser el 3 de referencia, sino irse al 2 y, con Nuutinen en el 3, hacer un OCB muy grande sobre la pista. Portentoso de piernas (10 rebotes ayer) y capaz de matar en ataque de muchas maneras, es sin duda el hombre llamado a liderar a este Oviedo Baloncesto hacia puestos más altos de la clasificación (el playoff, ahora mismo, a 4 partidos). ¿Problema? Los cantos de sirena en forma de equipos de ACB que pueden hacer salir al jugador más antes que después de la disciplina ovetense. Gran parte de la temporada puede estar en ese movimiento.

 

 

No Comments

Post A Comment