Abrazos que dicen baloncesto

Abrazos que dicen baloncesto

Abrazo: Acto de rodear con los brazos a alguien o de hacerlo dos personas entre sí como muestra de afecto, cariño, felicitación, etc.

No sería necesario escribir nada sobre las dos semifinales del Mundial de baloncesto vistas hoy. La imagen de Scola yendo a buscar y abraza a Manu Ginobili y la de un Ricky, exhausto, física y mentalmente, desplomándose sobre la Humanidad (con H mayúscula) de Marc Gasol no solo definen dos partidos: definen a dos equipos, dos grupos de amigos, con mil y un batallas a cuestas, dos selecciones históricas, irreductibles y sobre todo, definen lo que es el Baloncesto. un deporte maravilloso.

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Son España y Argentina dos selecciones con caminos paralelos; vivieron conjuntamente las mejores generaciones de su historia, una coronada como Campeona del Mundo, la otra con la gloria olímpica. Por el camino, muchos otros triunfos, partidos históricos y jugadores de leyenda: Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, Manu Ginóbili… y algún superviviente de aquellos años como los Rudy Fernández o, pónganse en pie, Luis Alberto Scola.

Curiosamente, pese a tantos años en la élite, luchando por las medallas, los dos equipos parecen haberse “evitado”, dejando para la historia pocos duelos, destacando principalmente aquel de 2006 en las semifinales del Mundial 2006. Más allá de ese partido, encontramos un duelo en el Mundial 2010, tras la derrota de ambos en cuartos de final, con 81-86 para Argentina y dos partidos en JJOO, los dos con victora española: una en 2004 y otra en 2016.

Y las dos selecciones llegaban a este Mundial con perfil bajo: España, con muchas ausencias y, posiblemente, la selección con menos talento de los últimos años. Argentina, en pleno proceso de renovación, con muchos pibes creciendo bajo el mano del abuelo Scola. Llegar a los cruces, la clasificación para Tokio 2020…pero nadie, NADIE, veía no ya esta final, sino a uno de los dos equipos jugando el domingo por levantar la Copa.

Pero ese gen competitivo, ese carácter heredado por los dos equipos les ha ido llevando a ganar, ganar y volver a ganar, tumbando a equipos teóricamente superiores. España, en el que sin duda es el torneo de Sergio Scariolo, demostró un espíritu competitivo enorme ante una Australia que dominó el partido, que llevó a los españoles con el gancho durante 35 minutos, pero no supo rematar. Y España, agarrada al partido, con un Marc que, por fin, se echó el equipo a la espalda y un superlativo Rudy Fernández en defensa (no me salen 5 defensores mejores que él en la historia del basket FIBA) supo gestionar de manera excelente los minutos decisivos, tomando buenas decisiones y demostrando una sangre fría de campeón. Y, claro está, Sergio Scariolo, espléndido en la lectura del partido, en la toma de decisiones (esa zona 3-2..).

Y luego llegaron los pibes, esos locos argentinos que tras pasar por encima de Serbia no dieron ni una opción a Francia. Con una defensa terrorífica, con el Facu Campazzo a un nivel estratosférico, muy bien acompañado por Vildoza y Don Luis Scola dando lecciones de lo que es jugar al baloncesto sin importar lo que ponga el carnet de identidad, consiguieron lo impensable: plantarse en una Final de un Mundobasket.

El domingo solo ganará uno, pero será imposible estar triste con lo que pase. Porque si te gusta el baloncesto, amas a esta España, amas a esta Argentina.

ps: Las fotos, de Kim Kyung-hoon para Reuters y Confederación Argentina de Básquetbol

 

 

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