Mirotic, el Barça y los adalides de la moral

Mirotic, el Barça y los adalides de la moral

Mirotic por aquí, Mirotic por allá. Y todavía falta la presentación oficial y una Supercopa que será la más mediática de la historia, con Niko pisando de nuevo el Palacio de los Deportes de Madrid y, quizás, jugando por primera vez contra su “amado” Real Madrid. Un fichaje “futbolístico” que está despertando todo tipo de reacciones.

UN JEFE DE PRENSA DE OTRA ÉPOCA

En pleno año 2019 y hay gente que piensa que borrando tuits se “esconde” la realidad. Gente que no pasaría un examen de 1º de Redes Sociales. ¿Quién te lleva este tema Niko? ¿Quién es tu jefe de comunicación que merece un despido inmediato?

Puro efecto Barbara Streissand. Porque cuando es mucho más honesto dejar el pasado como está, asumir lo que se dijo o hizo hace años y explicar que la situación es otra, que asumes lo dicho pero ahora es otro tiempo, llega alguien y dice: “borrad tuits”. Y claro, el remedio es mucho peor que la enfermedad. Pantallazos, hemerotecas…¿no saben de la existencia de esto? ¿Cómo va a olvidar la gente que Nikola Mirotic presumía de madridismo, que era habitual del Bernabéu y que declaró que jamás jugaría en el Barcelona? ¿Borrando tuits? Qué poca profesionalidad…

El pasado, pasado está. Y no pasa nada por cambiar de equipo, por opinar otra cosa pasados los años (¡¡que yo rajé de lo lindo del fichaje de Pablo Laso!!). Se pasa página y ya está. Pero borrar tuits, no hay mayor torpeza.

Pero este tema nos lleva a otro

UN FICHAJE QUE ROMPE MOLDES

Y por varios motivos: por lo que significa traer de vuelta a un jugador con hueco (y ofertas) en la mayoría de equipos NBA, por ser un canterano del Madrid que ficha por el Barça y, evidentemente, por las cantidades económicas que se manejan, nunca vistas en Europa.

E igual que un jugador está en su perfecto derecho a quedarse en Europa y no ir a la NBA, por mucho que los “meapilas” de siempre digan que es de cobardes (sobre todo dependiendo del color de la camiseta de ese “cobarde”), también lo está de dejar la NBA y volver a Europa. Por los motivos que le de la gana: económicos, familiares, culturales. Es su vida y su carrera. Así que menos pontificar y más respetar.

Dicen que Niko no estaba cómodo en la NBA sin “competir” todos los días y que por eso le apetecía volver a Europa. A eso le sumas que le gusta España, que tiene familia y esta va a aumentar, la tranquilidad de estar en casa, en una ciudad de primer nivel, con todas las comodidades que posiblemente no te da una competición tan loca como la NBA, con viajes de varios husos horarios prácticamente todas las semanas. A eso le sumas un proyecto descomunal, pocas veces visto en Europa (no es solo Niko: es Cory Higgins, uno de los aleros más cotizados de Europa, es un Brandon Davies que arrebatas a tu gran rival con una oferta de última hora, es Álex Abrines…y espérate que parece que no se ha acabado) y un sueldo nunca visto, que te va a garantizar unos 26 millones de euros (aquí lo explican bien), ¿no es normal que Mirotic diga sí? Está en su perfecto derecho y es algo que todos, o prácticamente todos haríamos: buscar una oferta laboral que nos permita vivir mejor, a nivel económico, familiar y social. Simple y llanamente. Porque los deportistas son ante todo trabajadores, que no se nos olvide. Si es que en esas condiciones hasta yo ficharía por el Barça. Ahora que…

NO ME DIGAS LO QUE DEBO SENTIR O NO

Entonces aparecen los adalides de la moral y empiezan a pontificar, a sentar cátedra desde sus púlpitos, a dejar comentarios grandilocuentes mientras bloquean a todo aquel que en las redes sociales no les besa los pies (porque para ellos las redes sociales es un púlpito más, con la incomodidad de que el vulgo les puede contradecir, maldita sea). Y leemos chorradas como ésta:

 

¿Mande? ¿Pero quién coño es Mel Otero para decir a la afición de un club cómo debe pensar o sentir? ¿Es acaso la afición de un club un ente único, que piensa de manera unidireccional? Porque yo soy madridista y bien que reniego de esas plañideras que ven enemigos y antimadridismo en cada esquina? No señor Mel Otero, usted no es nadie para decir cómo debe sentirse el madridismo, no ya como grupo, sino simplemente a cada uno de los madridistas que sienten, lamentan o simplemente comentan el fichaje de Niko Mirotic. Y si hay aficionados que se sienten ofendidos, pues que se sientan. Es su derecho.

Porque el deporte es pasión, es sentimientos, es rivalidad y es confrontación. Y si le quitas eso, se queda en nada. Que parece que es lo que quieren estos adalides de la decencia deportiva y la moral. JA JA JA.

Y Mirotic, con su pasado, con su fichaje, ha abierto la caja de los truenos: odio, resentimiento, desengaño… Y lo más normal es que cuando pise el Palacio de los Deportes, éste se le venga encima con todo tipo de insultos y pitos. Es normal. Y yo soy el primero que lo haría (y haré desde mis casa, no lo dudéis). Y NO PASA NADA. Porque es deporte, porque es Madrid-Barça. Y ya está (siempre no se llegue a extremos como lanzar cochinillos o saltar a la pista a darle de hostias, que esto ya es de tarados).

Pero ¿qué es esta tontería de no poder silbar al jugador que te de la gana? ¿Qué blaqueamiento de la rivalidad deportiva tan estúpida es ésta? Si hasta el propio Mirotic se sentiría menospreciado si la gente le recibiese con indiferencia..¿o acaso dejamos la objetividad de lado si tenemos que hablar de amiguitos, señor Mel Otero? Ay ay ay…

En definitiva, un fichaje estratégico del FC Barcelona, una revolución en el mercado del basket y una afrenta para aquellos que idolatraban al montenegrino en el Real Madrid. Por mucho que adalides de la moral como Mel Otero no lo entiendan. Allá él.

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