Madrid-Maccabi, the old story

Madrid-Maccabi, the old story

La zona de Lolo en la Final de 1980, la subida a la grada de Williams en la Ciudad Deportiva, el triple de Halperin, la prórroga de Rice en Milán y así, cientos de historias en los duelos entre dos de los más grandes clubes del baloncesto europeo.

Vuelven hoy a medirse en el Palacio en la J2 de la Euroliga, con claro favoritismo de los locales. Ha empezado el Real Madrid como un tiro esta temporada, cosa extraña en los tiempos que corren, donde los de Laso han ido aprendiendo a medir esfuerzos durante la temporada (qué lejos quedan aquellos años de exhibiciones de baloncesto en los primeros meses de la temporada). Pero este año viene con asterisco, con un Mundial celebrado hace apenas unas semanas y que ha traído hasta aquí a los Campazzo, Llull, Rudy, Deck y compañía con un punto de forma nada habitual en el mes de octubre. Ojo, que más antes que después debe venir, naturaleza obliga, el bajón y descanso. Pero mientras este llega, los blancos buscarán sumar y sumar. Es de momento en el Madrid el único lunar el juego de un Laprovittola que parece aplastado por el ritmo e intensidad de la Euroliga. Las dudas de su fichaje, por el rol que podría adoptar en un equipo como el Madrid, cómo adaptaría su juego (evidentemente, no puede ser el Laprovittola de la Penya y lo de MVP de la ACB…en fin…) no se han despejado en este inicio de temporada, sino que se han acrecentado. Necesita buenos partidos para ganar confianza y encontrar su rol. Porque este club sino te acaba devorando, ¿verdad Klemen?.

1-6 fue el inicio de Maccabi en la pasada Euroliga. En ese momento, Sfairopoulos llegó para poner orden en el caos.  Dos derrotas más pusieron un 1-8 que les descartaba para los playoffs. Pero luego, un esperanzador 13-8 que no sirvió para meterse en playoff pero sí para afianzar el proyecto y permitir al técnico griego seguir en el caliente banquillo macabeo.

Aún lejos de los grandes favoritos y con alguno de esos NAF, que diría Manel Comas (y que me puede llevar a una querella en estos tiempos de “buenismo idiota”) que tanto han abundado estos años en el equipo (qué mala pinta tiene Elijah Bryant, por ejemplo), sí tiene una buena base para construir algo importante Maccabi: la llegada de Casspi, unido al crecimiento en importancia de los jóvenes Zoosman y Avdija les dota, por fin, de un núcleo nacional. Si a este núcleo se le unen buenas temporadas de Tarik Black y Scottie Wilbekin, los macabeos volverán a ser competitivos. Pero aún les queda…

Real Madrid – Maccabi. Esto es Europa, esto es la Copa de Europa. A disfrutar

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