Buenismo MAL

Buenismo MAL

Y la ponzoña, los que solo buscan la polémica y la confrontación lograron “envenenar” el Real Madrid-Barça de la Euroliga. Un partido de baloncesto del que se podría hablar largo y tendido, con sus alternativas, parciales locos, cambios tácticos, etc, quedó reducido a la polémica estúpida y los voceros habituales. El gran problema fue que “el mundo-basket” entró al trapo. Para afear ciertos comportamiento, sí, pero entraron al trapo. El partido desapareció y solo quedó ruido. Ruido artificial, creado de la anécdota y que hace años no habría dado más que para dos líneas, pero que en estos tiempos de “buenismo”, de “bienquedismo”, provocan una polémica sorprendente. Cada día somos más idiotas. Así, una gran jornada de Euroliga (ASVEL con 5 victorias, más de las que pensé que conseguiría en toda la competición, otra prueba más de mi “niputeismo”.) quedó reducida a las siguiente anécdotas, convertidas en noticia y escándalo por el buenismo que nos inunda.

  • Es una rata, Mirotic es una rata“: ¿Qué se esperaba que pasase en el Palacio? ¿Que se aplaudiese a Mirotic por los servicios prestados? ¿Una pitadita al inicio y listo? No, era ésto. Y es lógico, joder. Mirotic era escudo del baloncesto madridista, se crió en sus filas, mamó ese escudo (un fijo del Bernabéu y las celebraciones) y fue la esperanza del renacer de la sección. Y verle con la camiseta del Barça, duele. Porque de eso va el deporte profesional (que como siempre digo, no es deporte. Es competición. Deporte es lo que hacemos nosotros en las pachangas con los colegas, o los niños en sus ligas de barrio): de pasión, de rivalidad, de no pasar ni una al rival. Y creo que cantando “es una rata” no se traspasa ningún límite. ¿Cuáles son esos límites? Evidentemente, las agresiones físicas, los insultos vejatorios referidos a condición sexual, de raza o religión, etc. Pero, ¿es una rata? Hay mucha diferencia entre eso y tirar billetes? O cantar pesetero a un jugador? ¿De verdad? Luego se nos llena la boca hablando del ambiente en la sala Pionir (donde se exalta a criminales de guerra, se cantan barbaridades a los rivales, etc) o admiramos a Petrovic (el que decía “hijodeputa” a la cara a jugadores mientras driblaba) o a Michael Jordan (48 minutos de “trash talking” continuo) o se ríen gracietas de otras aficiones. Pero amigo, cantar “es una rata” a Mirotic es gravísimo. Mucho peor que los “Felipe muérete” oídos no hace mucho, o los “fulano hijodeputa” y tantos y tantos insultos. Pero claro, si en Palacio hasta se afeó que se cantase “Navarro vete al teatro” porque a las leyendas no se les puede tratar así, qué vamos a esperar. Esperpéntico.

 

  • Jugamos contra las mayores ratas de la Euroliga” : Y una arenga salió a la luz. Y se montó otra polémica. Faltas de respeto, llamada al odio y violencia (ojo, dicho desde el FC Barcelona, en estos tiempo…ver para creer). Una arenga de vestuario. ¿Habéis pisado un vestuario? Joder, si en ligas de barrio y torneos de Navidad he escuchado cosas más fuertes. O aquel “con el pito nos los follamos, mecagoendios” de Floro en el vestuario de Lleida, que de producirse hoy en día llevaría al bueno de Benito quién sabe si hasta los juzgados, aparte de ser vilipendiado hasta el fin por el “buenismo”. Vestuarios empapelados con recortes de prensa, con dianas, DIANAS, de fotos de rivales, cagamentos varios, insultos… eso es el día a día de un vestuario, de la previa de un partido, y más si es de rivalidad. Y nos llevamos las manos a la cabeza. Ay, si metiésemos un micro en todos los vestuarios antes de salir a jugar. Porque la diferencia aquí, es únicamente que existe un micro y lo recoge. Únicamente. Porque ha pasado siempre. Y pasará.

 

  • La “gente del baloncesto no es así“: Y claro, no podía faltar. El supremacismo del aficionado al baloncesto fetén, que se cree por encima del aficionado al fútbol. “La futbolización del baloncesto” escuché a cierto periodista del basket. JA JA JA JA. Aquellos pabellones de los 80s donde caía de todo a la pista, aquel Madrid día sí y día también que tenía que salir a la carrera del Palau. Debía ser todo gente del fútbol, porque “los del basket no somos así”. Hay que reírse. La parte por el todo. Hay en Pumarín (LEB Oro) un señor en la grada que desde el minuto 1 al 40 está criticando a los árbitros: siempre son malos, siempre pitan en contra y siempre son unos caraduras y sinvergüenzas. Claro, supongo que es abonado del Carlos Tartiere y aparece en Pumarín de casualidad, porque “la gente del baloncesto no es así”. Y me imagino a los aficionados del tenis, llevando esto al absurdo que es, diciendo; “la gente del tenis no es así; los cafres del baloncesto que pitan durante el ataque del rival, que no guardan silencio durante el juego…eso en el tenis no pasa.”.

 

  • Fuck you, Gigi Datome“: Y como remate de la idiotez de estos días, llegó Zeljko y, otra vez con micro por medio (que es lo que hace especial lo que realmente es habitual), gritó a sus jugadores: fuck you, fuck you, fuck you Gigi Datome). Un entrenador laureado, adorado por aficionados, rivales, jugadores y que está en una situación crítica, con el equipo por los suelos y ya no sabe cómo hacerles reaccionar. Y se lía la marimorena. Otra vez la falta de respeto, que no son formas, que hay que multarle… ¡¡Estamos locos!!  Si a mí me han dicho cosas peores en un tiempo muerto de liga universitaria. Y aquí hablamos de la máxima exigencia, del máximo nivel y el profesionalismo extremo. Y no solo en “deporte” (y pongo comillas por lo explicado anteriormente). Si alguno ve los ensayos de, no sé, un ballet, unos bailarines de una estrella del pop, de un ensayo de teatro…allí se lleva al límite a las personas, se les presiona hasta el extremo. Y por eso están donde están, en el máximo nivel de su profesión, porque aguantan esa exigencia. Ese “fuck you Gigi Datome” no es nada, algo de lo que posiblemente ni Zeljko ni Datome se acuerden hoy, porque lo habrán dicho y oído millones de veces en su vida. Porque pasa en cada tiempo muerto, en cada entrenamiento. Pero si no hay micro, no hay crítica.

Y así, el buenismo social, el buscar el mundo de la piruleta nos lleva a enredarnos en lo que no debe pasar de anécdota y chascarrillo. Un buenismo mal entendido, pasado de rosca. Un delirio de los años que nos ha tocado vivir.

1 Comment
  • Antonio carlos
    Posted at 19:50h, 17 noviembre Responder

    Este señor se expresa muy bien. No sabe lo que dice. Catalunya vive un momento muy violento. Y los señores del Madrid va y insultan a un equipo que representa la catalanidad. Es muy lamentable que aún existan personas en el deporte profesional que hablen insultando. Se imaginan ustedes que un médico en urgencias diga a un enfermo. De que se queja usted Sr rata? No se puede tolerar. Un castigo y duro para ese sinvergüenza..

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