3 motivos para la esperanza del Barça…y 1 para temblar

3 motivos para la esperanza del Barça…y 1 para temblar

En la anterior entrada os contábamos que solo veíamos 5º partido en la serie Efes-Barça y así ha ocurrido. Tras la paliza sufrida en el 3º, el Barça subió la intensidad defensiva (que le pregunten a Ataman…) en el 4º y logró devolver la serie a Estambul. Y un 5º partido es “otra cosa”. De poco sirven los análisis, los duelos anteriores, etc. Un 5º partido tiene sus propias reglas y, en éstas, el Barça tiene motivos para confiar:

  • El ritmo de un 5º partido: En un partido dominado por la tensión, el miedo y el evitar por encima de todo el error, lo habitual suele ser que los porcentajes bajen, las posesiones se estiren y el ritmo de partido sea menor que en partidos anteriores. Y todo esto solo beneficia al Barcelona. Ante un equipo que depende tanto de “la muñeca” como el Efes, un partido de estas características puede afectar a sus tiradores. Efes necesita ritmo y anotación para sentirse favorito, y ahí el Barça buscará bajar las revoluciones y jugar con los nervios locales. Todo lo que sea bajar del 55% en t2 y 35% en t3 a Efes será camino ganado para el Barça.
  • Kevin Seraphin, el factor X: En un partido que puede ser de anotación baja y ataques espesos, el Barça ha podido encontrar un factor desestabilizador en Seraphin. A estas alturas sabemos de sus carencias, pero también de su facilidad para ver canasta. Él puede ser el hombre que aporte puntos cuando el juego azulgrana se atasque. En el 4º partido se mostró imparable en el poste y, midiendo sus minutos, al estilo Schortsanitis hae años, puede ser ese jugador que desequilibre la serie. El factor X.

  • Estambul, pero no tanto: Habrá ambientazo en Estambul, pero no es el Fenerbahce. Tradicionalmente, el público de Efes es bastante menos “agresivo” que el del equipo de Obradovic, por lo que no creemos que amedrenten en exceso ni a Barça ni árbitros. Es más, con la opción de volver a una F4 (no lo hacen desde el año 2000 con los Turkoglu, Kutluay, Rickie Winslow…y un tal Ataman en el banquillo), el público puede ser un factor más de presión para las muñecas del Efes.

Y para ponerse a temblar

  • The Wild Bunch: Coincidía con Lucas Sáez-Bravo en catalogar el juego exterior como aquel Grupo Salvaje de la película de Sam Peckinpah. Con Vasilje Micic al frente, un equipo que dispone del serbio, Simon, Beaubois, Anderson y Larkin en el exterior es siempre una amenaza. Cualquiera de ellos puede, en un par de minutos, desarbolar a cualquier defensa y romper el partido. Ahora, quizás sea para Efes lo más productivo que sea Micic el que brille, por encima de ese Larkin que se lleva titulares cuando acierta, pero que es más una moneda al aire para los suyos. El de Kraljevo es capaz no solo de anotar sino involucrar a compañeros, cebar el juego interior e imponer el ritmo adecuado para ellos. Por encima de los estallidos anotadores del resto del Wild Bunch, Efes necesitará a su Pike Bishop a pleno rendimiento.

No Comments

Post A Comment